Pese a enfrentar 59 cargos penales y un proceso de extradición al Reino Unido, Andrew y Tristan Tate mantienen una fuerte influencia en redes sociales gracias a la actividad de sus seguidores, quienes continúan difundiendo su contenido. Expertos aseguran que su impacto digital persiste a través de miles de cuentas de fanáticos, mientras sus publicaciones y declaraciones siguen generando apoyo entre algunos sectores y fuertes críticas por sus mensajes sobre la masculinidad y las mujeres.