La directora del Museo Nacional Smithsonian de Historia Estadounidense dejó claro que no piensa dar marcha atrás. Anthea Hartig defendió esta semana el trabajo realizado durante su gestión y afirmó que no se arrepiente de ninguna de las exposiciones presentadas por la institución, incluso después de enfrentar fuertes cuestionamientos por una muestra que sugería, sin pruebas concluyentes, que Benjamin Franklin pudo haber realizado experimentos eléctricos con sirvientes o personas esclavizadas.
Hartig compareció ante legisladores en dos audiencias celebradas en el Capitolio, luego de que el Consejo de Política Interna de la Casa Blanca publicara un informe acusando al museo de emplear recursos públicos y el prestigio del Smithsonian para impulsar lo que calificó como una "ideología activista radical".
Durante la audiencia del martes en la Cámara de Representantes, Mike González, investigador de la Heritage Foundation, criticó duramente la exhibición especial "The Electric Dr. Franklin", asegurando que presentaba la posibilidad de que el padre fundador hubiera utilizado sirvientes contratados o esclavos en sus experimentos eléctricos, pese a no existir evidencia que respaldara esa afirmación.
El experto calificó la insinuación de "impactante" y cuestionó el propósito de asociar a Franklin con una teoría que, según dijo, carece de fundamento histórico.
Tras ese testimonio, el representante republicano Brian Jack, de Georgia, confrontó directamente a Hartig y le preguntó si lamentaba alguna de las exposiciones exhibidas durante su administración.
La respuesta de la directora fue contundente.
"Estoy increíblemente orgullosa del trabajo que hemos realizado. Somos imperfectos y, sin duda, hemos cometido errores, pero no me arrepiento de nada", afirmó.
Cuando Jack insistió y le pidió que identificara cuáles habían sido esos errores, Hartig respondió que se trataba principalmente de equivocaciones de carácter factual.
Como ejemplo, mencionó que un voluntario detectó recientemente que una moneda llevaba años mal identificada dentro de la exposición dedicada a la Presidencia de Estados Unidos, un error que, aseguró, fue corregido tan pronto fue descubierto.
Hartig asumió la dirección del Museo Nacional de Historia Estadounidense en febrero de 2019. La exposición sobre Benjamin Franklin abrió sus puertas en 2021 y permaneció disponible para el público hasta 2025.
Aunque la muestra ya concluyó, el contenido ampliado continúa disponible en el sitio web del museo. Allí se explica que Franklin utilizó personas como conductores para estudiar cómo viajaba la electricidad y que, además de familiares y amigos, "también podrían haber sido utilizados sirvientes contratados y esclavos de su hogar", aunque el propio museo reconoce que "quizá nunca lo sepamos con certeza".
La controversia se intensificó después de que la Casa Blanca publicara el informe de 162 páginas titulado "Restaurando la verdad y la cordura en la historia estadounidense", presentado durante la conmemoración del 250.º aniversario de Estados Unidos.
El documento concluye que el Museo Nacional de Historia Estadounidense ha sufrido una "captura ideológica" y practica un "activismo político extremo" financiado por los contribuyentes, sosteniendo que la institución utiliza la historia nacional como una herramienta política en lugar de preservar un legado compartido.
El Consejo de Política Interna de la Casa Blanca aseguró que, bajo el liderazgo actual del Smithsonian y del museo, la institución ya no puede considerarse una fuente confiable para narrar la historia de Estados Unidos de manera honesta, inspiradora y unificadora.
El informe también sostiene que la dirección del museo ha permitido que una ideología activista influya en la interpretación de los hechos históricos, alejándose —según sus autores— de una visión equilibrada de la historia estadounidense.
Durante su comparecencia, Hartig rechazó esas conclusiones y afirmó que el Smithsonian toma seriamente las observaciones contenidas en el informe, pero sostuvo que sus afirmaciones no reflejan de forma justa ni precisa el trabajo desarrollado por el museo.
La directora reconoció que siempre existe espacio para mejorar, aunque defendió el valor de las colecciones, exposiciones y programas educativos del Smithsonian, asegurando que continúan ofreciendo experiencias inspiradoras y un profundo conocimiento de la historia estadounidense.

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