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Dos devastadores terremotos sacuden Venezuela y desatan el pánico en Caracas y otras ciudades

Venezuela vivió una de las jornadas sísmicas más intensas de su historia reciente la noche del miércoles, cuando dos poderosos terremotos estremecieron amplias zonas del país, provocando escenas de pánico colectivo, evacuaciones masivas y daños estructurales en varias localidades, incluida la capital, Caracas.

 

Uno de los momentos más dramáticos se registró en un estadio de béisbol, donde jugadores y aficionados abandonaron apresuradamente las instalaciones al sentir las violentas sacudidas. Imágenes difundidas en redes sociales muestran a cientos de personas corriendo hacia las salidas mientras la estructura del recinto se estremecía.

 

De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el primer movimiento telúrico alcanzó una magnitud preliminar de 7,1. Menos de un minuto después, un segundo sismo, aún más fuerte, de magnitud 7,5, sacudió la misma región.

 

Los epicentros fueron localizados cerca de la ciudad costera de Morón, a unos 167 kilómetros al oeste de Caracas. Ambos terremotos ocurrieron a poca profundidad, una condición que incrementó significativamente la intensidad de las sacudidas percibidas en una extensa área del territorio venezolano.

Medios internacionales señalaron que estos eventos sísmicos figuran entre los más fuertes registrados en Venezuela en más de un siglo. Los temblores se produjeron poco después de las 6:00 de la tarde, hora local, sorprendiendo a miles de ciudadanos que evacuaron edificios residenciales, oficinas y comercios.

En Caracas, numerosas personas permanecieron en las calles durante varias horas tras los movimientos sísmicos. Testigos reportaron el colapso de muros, daños visibles en edificaciones y densas columnas de polvo elevándose sobre algunos sectores de la ciudad. Restaurantes y establecimientos comerciales interrumpieron sus actividades mientras los residentes buscaban refugio en espacios abiertos.

 

Las autoridades confirmaron afectaciones estructurales en distintos puntos de la capital. Ante la posibilidad de réplicas, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, exhortó a la población a mantenerse alejada de construcciones comprometidas y permanecer en áreas seguras al aire libre.

“Comenzó como un movimiento suave, pero fue aumentando progresivamente hasta que todos tuvimos que salir de nuestras casas y reunirnos en la calle”, relató Héctor Ricci, residente caraqueño.

Por su parte, Roberto Damas describió momentos de gran tensión durante el sismo. “El edificio se balanceaba de un lado a otro. Era algo difícil de creer. La fuerza fue impresionante. Mientras caminábamos, sentíamos cómo nos empujaba. Dentro del apartamento cayó prácticamente todo. Afortunadamente logramos salir”, expresó.

 

Las sacudidas también fueron percibidas en gran parte del norte venezolano y en regiones de Colombia. Como medida preventiva, las autoridades emitieron brevemente alertas de tsunami para Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses, aunque posteriormente fueron canceladas al descartarse cualquier riesgo significativo.

Hasta el cierre de esta edición, los organismos de emergencia continuaban evaluando la magnitud de los daños y verificando posibles víctimas. Las autoridades señalaron que aún no era posible determinar con precisión el impacto humano y económico provocado por los terremotos.