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Creyó que era un dolor menstrual y terminó en la UCI: el caso que cambió la vida de una joven de 17 años

Lo que Shakira Gorman pensó que era una molestia habitual de su ciclo menstrual terminó convirtiéndose en una emergencia médica de extrema gravedad. La adolescente de 17 años, residente en Banbury, Inglaterra, pasó de soportar un sangrado intenso durante dos días a luchar por su vida en una unidad de cuidados intensivos, sin imaginar que su cuerpo estaba dando señales de un problema mucho más serio.


De acuerdo con sus familiares, Shakira era una joven activa, sana y sin antecedentes médicos de relevancia. Sin embargo, su estado se deterioró de forma abrupta: comenzó a experimentar dificultad para respirar y perdió sensibilidad en brazos y manos. Ante la gravedad de los síntomas, su familia solicitó una ambulancia que la trasladó inicialmente a un hospital local

Según relató su cuñada, Chelsea Coles, el personal médico enfrentó grandes dificultades para determinar qué estaba ocurriendo. “Le practicaron numerosos exámenes, pero no encontraban una causa clara. Cuatro horas después tuvieron que remitirla de urgencia al Hospital John Radcliffe”, explicó. Esa misma noche, el dolor en el pecho y en todo el cuerpo se volvió insoportable, por lo que fue necesario sedarla para realizarle estudios más complejos.


El diagnóstico llegó al día siguiente y fue contundente: Shakira había sufrido un accidente cerebrovascular espinal, una condición extremadamente rara, especialmente en adolescentes. Un coágulo bloqueó el flujo sanguíneo hacia su médula espinal, provocándole una parálisis casi total. De inmediato, fue ingresada a cuidados intensivos y conectada a un respirador, donde permaneció durante 15 días.


Actualmente, la joven continúa bajo tratamiento con anticoagulantes, aunque los médicos aún no pueden asegurar si logrará una recuperación completa. “Antes de todo esto, solo se quejaba de un leve dolor en el hombro y la espalda. Incluso los médicos estaban sorprendidos, porque este tipo de derrame es prácticamente inaudito en personas tan jóvenes”, señaló su cuñada.


Según la Brain & Spine Foundation, los accidentes cerebrovasculares espinales representan apenas el 1,25 % de todos los derrames, lo que convierte el caso de Shakira en una excepción médica. Hoy no puede hablar y se comunica con su familia mediante una pizarra y lectura de labios; apenas logra mover algunos dedos y no tiene fuerza suficiente para usar su teléfono.


La historia ha causado conmoción tanto en su entorno familiar como entre especialistas, y deja una advertencia clara: síntomas que parecen comunes no siempre lo son. Para la familia de Shakira, lo ocurrido es un recordatorio urgente de no subestimar ninguna señal del cuerpo, por cotidiana que parezca