
Una imagen enviada a nuestro despacho de noticias ha encendido la indignación ciudadana. En ella se observa el momento exacto en que un taxista arroja un saco de basura en el monumento a los bomberos, ubicado en la calle del Puerto —hoy avenida Mariano Rivera—, un sitio que lejos de ser respetado, se ha convertido en otro foco de desechos y abandono, parte de lo que vecinos califican como un “patacóncito” improvisado en plena vía pública.
La escena reabre una pregunta incómoda que circula con fuerza en redes sociales: ¿cuáles son las verdaderas intenciones del alcalde de La Chorrera, Eloy Chong? Ya son tres los gerentes de la empresa de aseo que han sido cambiados, sin que el problema desaparezca. Por el contrario, los cúmulos de basura siguen creciendo en distintos puntos del distrito, mientras persisten las malas prácticas ciudadanas ante la aparente falta de control y sanción.
“Si el alcalde va a recoger la basura él solo, entonces que no nos cobre ni un centavo más y que ese dinero se lo pague directamente a la empresa de aseo”, reclaman los usuarios en redes.
La imagen es clara. El problema también. Lo que sigue sin verse es una solución contundente.
