Reacciones internacionales divididas tras la captura de Nicolás Maduro en operación militar de EE.UU.
El mundo reaccionó con profunda división este sábado ante la operación militar estadounidense que culminó con la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores, tras un ataque a gran escala contra objetivos en Venezuela, anunciado por el presidente Donald Trump.
Cuba, aliado histórico del régimen chavista, condenó duramente lo que calificó como un "ataque criminal". El presidente Miguel Díaz-Canel escribió en X: "Nuestra zona de paz está siendo brutalmente asaltada. Terrorismo de Estado contra el bravo pueblo venezolano".
Por su parte, el presidente colombiano, Gustavo Petro, expresó "profunda preocupación" y advirtió contra una escalada que podría desestabilizar la región. "El Gobierno colombiano rechaza cualquier acción militar unilateral que agrave la situación o ponga en riesgo a la población civil", publicó en X. Petro anunció medidas preventivas para proteger la frontera y la estabilidad colombo-venezolana, sin detallarlas.
México también rechazó la intervención, describiéndola como una "clara violación" del derecho internacional. El Ministerio de Relaciones Exteriores emitió un comunicado, compartido por la presidenta Claudia Sheinbaum en X, que enfatiza: "América Latina y el Caribe es una zona de paz". Advertieron que tales acciones ponen en "grave riesgo" la estabilidad regional.
Irán, otro aliado de Maduro, condenó los ataques a través de su Ministerio de Relaciones Exteriores.
En contraste, el presidente argentino Javier Milei, cercano aliado de Trump, celebró la noticia compartiendo un video donde denuncia al régimen de Maduro como "narcoterrorista". "¡Viva la libertad, carajo!", escribió en X con su característico eslogan.
En Europa, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, siguió los eventos "con gran preocupación" y llamó a la desescalada, respetando el derecho internacional y los principios de la Carta de la ONU. La Unión Europea reiteró su apoyo a una "solución pacífica, democrática e inclusiva" en Venezuela.
En el Reino Unido, el líder de Reform UK y aliado de Trump, Nigel Farage, cuestionó la legalidad de la operación pero sugirió que podría ser positiva: "Si hace que China y Rusia se lo piensen dos veces, puede ser algo bueno. Espero que el pueblo venezolano pueda ahora pasar página sin Maduro".
Dentro de Venezuela, el gobierno convocó a la población a movilizarse contra lo que denominó un "ataque imperialista", llamando: "¡La gente a las calles!".
Otras naciones de América Latina mantuvieron un silencio inicial en las primeras horas, mientras crece la incertidumbre sobre el control en Caracas tras la salida forzada de Maduro. La operación marca una escalada histórica en las tensiones entre Washington y el régimen venezolano, con implicaciones regionales y globales aún por definir.
